Fintech: México Toma La Delantera En Latinoamérica

Liderazgo Intelectual

POR: Santiago Granados


En marzo del año 2018 el Congreso de México aprobó la “Ley para Regular las Instituciones de Tecnología Financiera”, cuerpo normativo conocido como “Ley Fintech”, situación que puso a México a la vanguardia internacional en la regulación del desarrollo del sector financiero relacionado con el Financiamiento Colectivo (popularmente llamado “Crowdfunding”) y las plataformas de pago electrónico. México es el primer país de Latinoamérica que crea una regulación especial de la materia, siguiendo el ejemplo de países como Estados Unidos, España, Inglaterra y Singapur.

El “Crowdfunding” o financiamiento colectivo ha ganado protagonismo y relevancia en el ámbito de fuentes de financiamiento en los últimos años, especialmente para las pequeñas y medianas empresas. En el año 2012 Estados Unidos modificó su regulación de los mercados de capitales a través del JOBS ACT (“Jumpstar Out Business Startups Act”), creando excepciones de registro en la SEC (“Securities Exchange Commission”) para el “Crowdfunding” cuando se cumplen los supuestos contenidos en la referida norma. Por su parte, en España a través de la Ley 5/2015 “Ley de Fomento de la Financiación Empresarial” se regula la operación y funcionamiento de las plataformas de financiamiento colectivo y se obliga a las plataformas a registrarse ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores.

México por su parte, adoptó una regulación que se considera vanguardista y moderna a nivel internacional, que no solo regula lo relativo a las plataformas de financiamiento colectivo y las plataformas de servicios de pago electrónico, sino también contiene dentro de sus artículos ciertas normas relativas a los “Activos Virtuales” (popularmente conocidos como “Criptomonedas”) los cuales en los años recientes se han desarrollado e incorporado en las grandes economías mundiales y que se espera se utilicen con mayor frecuencia como métodos de pago. Adicionalmente, la Ley Fintech de México acertó al incluir dentro de su regulación la posibilidad para las empresas de lanzar “Modelos Electrónicos Novedosos” (conocido a nivel internacional como el “Sandbox”) a través de los cuales las plataformas pueden operar con herramientas o medios tecnológicos innovadores con modalidades distintas a las existentes durante un período de prueba (período de 1 año renovable) con el objetivo de determinar la viabilidad de prestar esos servicios de tecnología financiera de forma permanente (lo cual implicaría acogerse al cumplimiento de los requisitos y normas de la Ley Fintech).

No obstante la regulación de las tecnologías financieras pudiera interpretarse como mecanismos de control y restricción de parte de los Estados, pero ejemplos como la normativa de México, España y Estados Unidos demuestran que esto ha sido regulado con el objetivo de que crear certeza jurídica respecto de las plataformas de financiamiento colectivo y plataformas de pago electrónico, y con el fin de generar condiciones adecuadas de competencia, sano desarrollo del sector de tecnologías financieras, acceso a servicios de tecnología financiera y protección a los usuarios de las tecnologías financieras.

En Centroamérica y Guatemala, a la presente fecha, no existe una regulación especial para las tecnologías financieras. Muchas personas y empresarios tienen la intención de estructurar, lanzar y operar plataformas de financiamiento colectivo y plataformas de medios electrónicos de pago, sin embargo la falta de certeza jurídica y la carencia de un marco regulatorio adecuado genera incertidumbre para realizar estos proyectos. Las normas que otros países han adoptado en esta materia nos pueden ser útiles en Centroamérica y Guatemala para tomarlas como ejemplos en la creación de normativa local, así como para estructurar legalmente operaciones de plataformas de financiamiento colectivo y plataformas de medios de pagos electrónicos que se pretendan poner en marcha mientras no exista una regulación especial en la materia